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sábado, 22 de julio de 2023

Feliz día de María Magdalena


 Por ella fuimos,  por ella y con ella somos  y con tantas otras, de Sur a Norte del planeta , siempre en rebeldía , al filo de lo posible para empujar lo imposible. Hasta que la igualdad sea costumbre  

domingo, 4 de junio de 2023

Feliz día de la Trinidad


 Di-s es Relacion y Comunión de lo diverso, por eso nada mas opuesto a Él- Ella que los dogmatismos y la intolerancia  

lunes, 10 de abril de 2023

RESUCITAR LA IGLESIA DESDE LAS MUJERES ( Cristianismo y Justicia. Abril 2023)


 El pasado 5 de marzo en la acción performativa que la Revuelta de mujeres en la iglesia- Alcem la veu celebramos en Madrid, frente a la catedral de la Almudena, para exigir el fin de nuestra discriminación en la iglesia, revivimos la experiencia de aquellas mujeres que en la mañana de Pascua se pusieron en marcha hacia el sepulcro. Mujeres, que aun con el corazón y sus sueños hechos pedazos portaban también seminalmente en su interior la esperanza que la injustica, la desigualdad, y la violencia no podían tener la última palabra en la historia. En aquel éxodo de mujeres aconteció lo inédito. El sepulcro se abrió y en el cuerpo roto de Jesús torturado, Dios-Madre se rasgó para dar a luz una nueva humanidad, una nueva creación, una nueva iglesia.

Al amanecer del primer día de la semana, iban María Magdalena, María la de Santiago, Salomé y la otra María, de camino hacia el sepulcro. Iban pesarosas, compartiendo su profunda tristeza, su desconcierto. Les sobrecogía la incertidumbre, la indignación por todo lo acontecido con Jesús. ¿Cómo había sido capaz de llegar el poder religioso a semejante ignominia¡¡).

Han matado a Jesús de Nazareth, se decían consternadas

Han matado a nuestro Maestro, repetían con perplejidad.

Sin voz, sin palabra, sólo les quedaba el discreto papel que les había dejado el sistema patriarcal y clerical: ungüentar, amortajar, llorar, velar lo yerto, el cuerpo de su amado.

Aun así, no perdieron su perfume, su aroma, su seña de identidad y se pertrecharon con toda clase de especias aromáticas para aplacar el olor a muerto, a podredumbre.

Mientras caminaban hacia el sepulcro se decían unas a otras,

“Ya no cabe esperanza en esta Iglesia; no es posible el cambio.

“No sé” decía otra, todavía esperanzada.

“¿De verdad crees que vamos a poder mover esta pesada losa?, ¿Qué ingenua!”

“¿Quién nos moverá la piedra de esta Iglesia jerárquica y Clerical? Es imposible”

“¿Quién nos moverá la piedra para entrar al sepulcro?”

Somos muchas las mujeres cristianas en el mundo que experimentamos conmocionadas y comprometidas que la violencia y la injusticia con las mujeres al interior y al exterior de la iglesia no pueden tener la última palabra. Aquel que murió de vida, por anunciar el Evangelio como una Buena noticia de liberación para las mujeres nos cubre con su Ruah creativa y resiliente en el compromiso y la exigencia de la ekklesia de Jesús como comunidad de iguales, hasta que las últimas sean las primeras (Mt 19,30-20).

Por eso esta Pascua. habitadas por el espíritu de aquellas primeras portadoras de perfumes renovamos nuestro sueños y compromisos inaplazables como mujeres en la iglesia, sintiendo que se va alumbrando algo nuevo, pero que tenemos que seguir soñando y trabajando insistentemente por ello. La Pascua renueva nuestro convencimiento de que el Resucitado es el Crucificado, encarnado también en las crucificadas de la historia, con ellas nos invita a alumbrar de nuevo la iglesia y la mesa inclusiva de la sororidad. Por eso la pascua es tiempo de renovar sueños y compromisos:

Soñamos y trabajamos por una iglesia que rompa con la antropología patriarcal, que legitima la subalternidad y la discriminación de las mujeres. Frente a ello proponemos una antropología relacional basada en las relaciones de mutualidad. Una antropología que recupera imágenes y lenguajes sobre la divinidad también femeninos, ignorados tradicionalmente en la historia de la iglesia, pero que sin embargo forman parte de la revelación bíblica. Una iglesia que elimine el lenguaje patriarcal y sexista de homilías, textos y documentos y se atreva a interpretarlos, no sólo para leer la Biblia y vivir el evangelio de otro modo, sino para que sean liberadores para la humanidad entera.

Soñamos y trabajamos por una iglesia que reconozca de hecho, que los cuerpos de las mujeres son cuerpos a imagen y semejanza de Dios y por tanto aptos para representar lo divino y nunca objetos de explotación y violencia.

Soñamos y trabajamos por una iglesia que favorezca la cultura del cuidado, el buen trato, y las relaciones horizontales en todos sus espacios. Una iglesia con tolerancia cero con la pederastia y las violencias machistas, dentro y fuera de ella misma. Una iglesia que mire a los ojos a sus víctimas y se ponga de su parte poniendo en marcha mecanismos que hagan posible la justicia, la reparación y la prevención

Soñamos y trabajamos por una Iglesia en la que las mujeres seamos miembros de pleno derecho. Porque en un mundo en el que las mujeres tenemos responsabilidades políticas, sociales, económicas y de gobierno, resulta incomprensible y anacrónico nuestra escasa representación en los principales órganos consultivos, de discernimiento y de decisión de la Iglesia.

Soñamos y trabajamos por con una Iglesia que reconozca la plena ministerialidad de las mujeres. Que no nos niegue ni el don, ni la gracia, ni la vocación, ni el derecho, en virtud de nuestra consagración como bautizadas y en la que desaparezca todo tipo de discriminación por razón de sexo.

Soñamos y trabajamos por una iglesia que se nutra y reeduque desde las aportaciones de la teología feminista, para hacer una lectura crítica y una reflexión de la propia experiencia y del evangelio, convencida que el evangelio no puede ser proclamado si no se tiene en cuenta el discipulado de las mujeres

Soñamos y trabajamos por un iglesia comprometida contra la feminización de la pobreza y de la violencia de género dentro y fuera de ella misma, que respete la libertad y la adultez de mujeres y repiense la moral especialmente la sexual y la económica desde la perspectiva de las mujeres.

Soñamos y trabajamos por una iglesia que se abra al diálogo y la cultura de los movimientos de liberación de las mujeres, subrayando que la igualdad que buscamos no consiste en repetir el modelo masculino ni su comportamiento, sino la igualdad de derechos en una sociedad y en una Iglesia con palabra también de mujer y fundada en relaciones de justicia.

En este camino de sueños y compromisos compartidos sabemos que no estamos solas y que aquellas mujeres de la primera Pascua: La mujer del perfume, María Magdalena, María  de Nazaret, Salomé   Juana, María la de Cleofas  (Lc 24,10; Mt 28,1;Mc 16,1; Jn 20,14-18) nos hacen un guiño cómplice.


Pepa Torres Pèrez



































miércoles, 5 de abril de 2023

Comentario del Evangelio (9 de abril). Alumbrar la iglesia desde las mujeres (Juan 20,1-9)

Alumbrar la iglesia desde las mujeres
(Juan 20,1-9)


En lo relatos de la Resurrección de Jesús el protagonismo de Maria Magdalena y las mujeres es evidente. Sin embargo, su huella fue neutralizándose progresivamente en la historia del cristianismo en aras de la construcción cultural de la subordinación de las mujeres, lo cual “chirriaba” con el papel de liderazgo que tuvieron en el movimiento de Jesús.

Las mujeres que acompañaron a Jesús siguiéndole y sirviéndole con sus bienes, como recoge el texto de lucas 8,1 fueron también aquellas que aparecen acompañándole hasta la cruz (Mc 15,40-41), cuando la mayoría de los discípulos varones le abandonan. Muchas de ellas aparecen de nuevo en las narraciones del entierro, la tumba vacía y las apariciones. 

Su papel como testigos de las prácticas liberadoras de Jesús, incluyendo en sus propias vidas, las capacitó para mirar la realidad más allá de la apariencia y experimentar, como María Magdalena aquella primera mañana de Pascua, que la tortura, la complicidad del poder político y religioso, un juicio injusto y la condena a una muerte maldita como era la crucifixión no podían acabar con tanto amor y esperanza como la vida de Jesús había desplegado.

El Dios Abba, Todo misericordia y cuidado que Jesús les había revelado las empujó, más allá de toda lógica, a ponerse en marcha para ungir aquel cuerpo roto por amor y fidelidad a la Buena Noticia de Dios con los y las más insignificantes y excluidas

El Evangelio de este domingo narra esta experiencia desde el sobresalto de María Magdalena ante la tumba vacía y su anuncio, pero progresivamente va dando el protagonismo no a ella, sino al papel de los varones que lo confirman. 


Del mismo modo la iglesia ha ido reproduciendo y lo sigue haciendo, la invisibilidad y la subalternidad de las mujeres, pese a que es inimaginable hoy en el mundo una iglesia sin el papel activo de las mujeres en ella,

La Pascua de Jesús nos urge a hacerlo todo nuevo y con la ayuda de su Ruah a alumbrar una nueva iglesia construida sobre el cimiento de su cuerpo encarnado y resucitado también en los cuerpos rotos de las mujeres por la pobreza y la violencia patriarcal y donde nadie quede excluido por su condición, de género, clase, sexo, raza.

¿En qué medidas nuestras comunidades somos sensibles a los gritos y los anhelos más profundos de las mujeres que claman liberación, sanación, justicia?

¿Reconocemos hoy entre nosotros y nosotras a las nuevas Magdalenas, Marías, Juanas Salomes? ¿Qué buena noticia y a que cambios nos urgen para resucitar la iglesia?.



Pepa Torres Pérez

lunes, 2 de enero de 2023

TOLERANCIA CERO FRENTE A LOS ABUSOS A MUJERES EN LA IGLESIA : II CONVERSATORIO





























Con el título “Ante el dolor de las víctimas la respuesta de los ilesos" la Comisión de Justicia y reparación contra los abusos, de la Revuelta de mujeres en la Iglesia de Madrid llevamos a cabo este Conversatorio con Olga Belmonte

¡Imprescindible!











 



miércoles, 14 de septiembre de 2022

domingo, 15 de agosto de 2021

15 de Agosto : Asunción de María. Comentario al Evangelio: Lc 1, 39-56


El evangelio de la liturgia de este día es la Visitación y el Magníficat. María se abre a la Buena Noticia de Dios en su vida. De la perplejidad y el temor pasa a la disponibilidad y la confianza. María es a la vez que la madre y educadora de Jesús, su discípula. Con Él conoce el misterio del reino y se adentra en su realización histórica, lo cual hace de ella una mujer siempre en camino, solidaria y en permanente desinstalación. María es la mujer del fiat, pero su sí, no fue un sí neutro ni ingenuo, sino que conllevó muchos noes. El Magnificat no es un canto de sumisión sino de esperanza y rebeldía comprometida por otro mundo posible. María en su pequeñez se hace disponible a la acción del Espíritu para dar a luz a Dios en el mundo. Su prima Isabel, la madre del profeta Juan Bautista es testigo y cómplice con ella de esta esperanza. A ambas la fe las ha hecho fecundas. En la fiesta de la Asunción la iglesia reconoce a María como la primera creyente, madre y discípula incondicional de su Hijo y por eso a su lado para siempre en la plenitud del Reino.

miércoles, 4 de agosto de 2021

YADA 2021: De Amor y cuidados en tiempos de incertidumbre (3)

 Tercer día :  Vulnerables y vivas... De luces y sombras  




En este día además de adentranos en la Palabra lo hicimos en la vida de Etty Hillesum, maestra de resiliencia y de rescatar belleza en medio de las mas profundas desolaciones:

"La primera palabra que me viene a la mente es siempre Dios, que lo contiene todo y hace inútil todo lo demás. Toda mi energía creadora se convierte en diálogos interiores contigo. El oleaje de mi corazón se ha vuelto más ancho, más animado y más apacible a la vez y tengo la impresión de que mi riqueza interior se incrementa sin cesar (…). No hay duda de que se producen milagros en una vida humana. Mi vida es una sucesión de milagros interiores”( Diario.. 18 de Agosto 1943)

 


domingo, 1 de agosto de 2021

DE AMOR Y CUIDADOS EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE: Yadá 2021 ( CONOCER POR EXPERIENCIA)

 

Tras la pausa  forzada por la pandemia el verano pasado  iniciamos nuestro "Yada 2021". Esta vez en  Berriz (Vizcaya). Un lugar  representativo para  las  mujeres cristianas en Euzkadi. Un enclave de gran  belleza natural e histórica. Un lugar  avivado por la Ruah, que en el siglo XVI, convocó  a tres mujeres del lugar a formar el Beaterio de la Vera Cruz, ligado a la Orden de la Merced, comprometidas con la  liberación de las mujeres a través de la educación, y que siglos más  tarde se les impondría la clausura, sin abandonar nunca la educación. Finalmente, en el siglo XX, y bajo el liderazgo de  Margarita Maturana, la fundación se transformará en el Instituto misionero de las Mercedarias de  Berriz. 
 
Berriz acoge nuestro Yada de este año. El equipo de facilitadoras está formado por las veteranas Pilar Aisa y Marisa Pereiro  y al que se incorpora por vez primera Isabel  García.  Con el tema De amor  y cuidados en tiempos de incertidumbre. Las participantes se adentrarán en  experiencias de meditación y acuerpamiento liberadoras, acompañadas  por genealogías femeninas como las mujeres del Evangelio, Etty Hillesum, Margarita Porette,  o Maria Elena Moyano. 

Esta es nuestra propuesta para el YADA 21. Tirando del hilo de la pedagogía ignaciana y sus grandes núcleos, en un espacio reducido de días, ofrecer un espacio feminista que favorezca la vivencia holística de la espiritualidad ignaciana desde una perspectiva de género. 

                        La Ruah nos acompaña y guía ....
 Vamos,
Mas abajo , mas adentro , más ....


  

sábado, 31 de julio de 2021

Feliz y comprometido día de San ignacio

https://www.youtube.com/watch?v=ZlytrrXzRzA 

Con la canción " La herida" hacemos memoria de tantas mujeres que desde la espiritualidad ignaciana han encontrado y encuentran inspiración y fortaleza para vivir la fe en las fronteras del mundo y de la iglesia, a la escucha del Dios que toma cuerpo en los cuerpos de las más vulneradas desde ellos es fuente de   liberación , rebeldía y resistencia insobornable. 

viernes, 26 de febrero de 2021

SOBRE MACHISMOS Y REVUELTAS


Se manifiesta en su versión hard, con toda su crudeza como macromachismos y en su versión light con comportamientos y prácticas sutiles, pero igualmente violentas y discriminatorias contra la dignidad de las mujeres, como “micromachismos”. La expresión máxima son los feminicidios y las mujeres asesinadas cada año en España por violencia de género, así como las 850.000 que cada año sufren malos tratos en sus hogares sin atreverse a denunciarlo, o las impresionantes cifras de violencia sexual que seguimos padeciendo las mujeres, especialmente las que están en situación irregular y su indefensión de facto ante la ley y las miles de mujeres víctimas de trata en nuestro país. Pero estos macromachismos que nos escandalizan se gestan en comportamiento cotidianos caracterizados por su sutileza y la permisividad social ante ellos, incluidos muchas veces los de las propias mujeres. Los micromachismos se ejercen para mantener y conservar mayores ventajas, comodidades y derechos que lo social adjudica a los varones, socavando la autonomía personal y la libertad de pensamiento de las mujeres.

Los micromachismos son en definitivas estrategias masculinas para seguir situándose por encima de las mujeres sin dejar de ser políticamente correctos. Su gravedad radica en que se enmarcan en una naturalidad tal, que los convierten en incuestionables porque funcionan como dispositivos mentales automatizados en el proceso de “ser hombres”. Se expresan también en bromas, chistes, expresiones coloquiales que identifican a las mujeres como seres subordinados, o cuerpos a disposición del varón, ciudadanas de segunda categoría, o menores de edad necesitadas de la “tutela” o la protección masculina, con necesidad de “ser salvadas por el beso de un príncipe”, sin pedirles permiso como nuevas Cenicientas o Bellas Durmientes.

Pero Jesús de Nazaret no es machista, ni su salvación es de este orden. Él no suple a ninguna de las mujeres con las que se encuentra en el Evangelio ni en su trato muestra ningún tipo de superioridad o prepotencia. Se acerca con respeto y son ellas las que, a medida que van abriéndose a esa relación, van facilitando la acción liberadora de Dios en sus vidas. Jesús salva y restaura dignidades heridas, pero no lo hace “imponiendo”, sino contando con las mujeres, exponiéndose a su relación y su libertad, a sus posibilidades y sus miserias. Respeta sus síes y sus noes. Su relación no es de superioridad, sino que es generadora de reciprocidad y mutualidad sacando lo mejor de sí mismas e invitando también a muchas de ellas a ser “compañeras en su misión “(Lc. 8,1-3). 

Otras veces, como en el caso de la mujer del perfume (Lc 7,36-39; 44-50) son las mujeres las que toman la iniciativa del encuentro y lo hacen de forma transgresora, saltando barreras discriminatorias bajo el juicio condenatorio de los varones. Pero Jesús nunca entra en este “tipo de comentarios”, sino que los enfrenta desmontando sus prejuicios y oponiéndose públicamente a ellos. Tampoco crítica los atrevimientos de las mujeres, sino que al contrario los acoge con admiración y queda afectado por su libertad y grandeza, poniéndolas como ejemplo y referencia en contraposición a los modelos masculinos (Jn 4,27; Lc 7,39-41).

También como le sucedió con la sirofenicia (Mt 15,21-28) aprende de ellas y con ellas va ampliando su visión de la realidad. Las mujeres ayudan a Jesús a romper los moldes exclusivistas y patriarcales del judaísmo. Jesús constituye lo que desde el feminismo llamamos una “masculinidad alternativa” y nos reta a vivir nuevas identidades de género, a ser “persona-varón” y “persona-mujer“ e ir más ala del binarismo, más allá de los estereotipos y las atribuciones dominantes y a hacer realidad la comunidad de iguales. También por eso 8 de marzo y cada día me declaro en revuelta y formo parte de la Revuelta de las mujeres en la Iglesia. Porque si las mujeres callamos gritarán las piedras (Lc 19,40)



Pepa Torres Pérez























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domingo, 8 de noviembre de 2020

Comentario al Evangelio: 8 de Noviembre

“Vigilad, pues no sabéis el día ni la hora” (Mt 25,1-13) 

El Evangelio es una llamada de atención a nuestra sensibilidad, a vivir con la consciencia despierta para reconocer el paso de Dios por la vida. Como las vírgenes prudentes nuestros candiles han de estar encendidos para descubrir su presencia en el espesor de lo real. La vida no se improvisa. Por  eso hemos de cuidar los hábitos del corazón para que nuestra sensibilidad no esté embotada y no se quede prisionera en la superficialidad de  los agobios cotidianos. Dios en su encarnación nos sale siempre al encuentro para abrazarnos con su consuelo y su misericordia pero requiere la apertura, y la  profundidad de nuestro ser y el cuidado de la esperanza activa.

sábado, 31 de octubre de 2020

Comentario al Evangelio 31 de octubre : El último lugar

El último lugar (Lc 14, 1.7-11) 

Frente a la cultura del aparentar y el trepar para conseguir los primeros puestos Jesús propone el servicio y la solidaridad desde abajo, revelando así un Dios todo compasivo, cuya entraña es humildad y descentramiento amoroso. Jesús ocupa el último lugar para que no haya más últimos, inaugurando de este modo la circularidad del Reino desde la igualdad y la diversidad que nos constituye como seres humanos creados a imagen y semejanza del Amor. Por eso como comunidades cristianas nuestro compromiso con el Amor lo es contra toda forma de dominación, explotación, abuso de poder o discriminación por motivos de status, sexo, raza, religión, etc. La preferencia de Jesús por los últimos y últimas nos moviliza en la denuncia de toda forma de racismo, sexismo, o clasismo.

viernes, 24 de enero de 2020

Comentarios al Evangelio. 24 Enero

                             Comentarios al Evangelio. 24 Enero

                                    (Marcos 3,13-19)

                         Estar con Jesús y anunciar su liberación


                                 
Como a los doce Jesús no sigue llamando hoy a estar con él y anunciar su liberación. Lo hace desde la originalidad de nuestras propias biografías, desde nuestros dones y también precariedades. Acoger esta llamada nos abre a posibilidades insospechadas de transformaciones internas y externas, aunque al principio nos parezcan imperceptibles. 

El seguimiento a Jesús es siempre un proceso inacabado sostenido en la confianza en Aquel que nos ha salido al encuentro y nos ha llamado por nuestro nombre. Pero Jesús nos llama y nos convoca en comunidad, en iglesia. Una comunidad que lo es para el servicio al mundo y no para protegerse de él y que tiene en su centro el Evangelio.

¿Qué centralidad ocupa el Evangelio en nuestras vidas y en las vidas de nuestras comunidades? ¿Cómo ayudarnos a encarnarlo en las situaciones concretas de nuestro cada día?