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sábado, 22 de julio de 2023

Feliz día de María Magdalena


 Por ella fuimos,  por ella y con ella somos  y con tantas otras, de Sur a Norte del planeta , siempre en rebeldía , al filo de lo posible para empujar lo imposible. Hasta que la igualdad sea costumbre  

miércoles, 5 de abril de 2023

Comentario del Evangelio (9 de abril). Alumbrar la iglesia desde las mujeres (Juan 20,1-9)

Alumbrar la iglesia desde las mujeres
(Juan 20,1-9)


En lo relatos de la Resurrección de Jesús el protagonismo de Maria Magdalena y las mujeres es evidente. Sin embargo, su huella fue neutralizándose progresivamente en la historia del cristianismo en aras de la construcción cultural de la subordinación de las mujeres, lo cual “chirriaba” con el papel de liderazgo que tuvieron en el movimiento de Jesús.

Las mujeres que acompañaron a Jesús siguiéndole y sirviéndole con sus bienes, como recoge el texto de lucas 8,1 fueron también aquellas que aparecen acompañándole hasta la cruz (Mc 15,40-41), cuando la mayoría de los discípulos varones le abandonan. Muchas de ellas aparecen de nuevo en las narraciones del entierro, la tumba vacía y las apariciones. 

Su papel como testigos de las prácticas liberadoras de Jesús, incluyendo en sus propias vidas, las capacitó para mirar la realidad más allá de la apariencia y experimentar, como María Magdalena aquella primera mañana de Pascua, que la tortura, la complicidad del poder político y religioso, un juicio injusto y la condena a una muerte maldita como era la crucifixión no podían acabar con tanto amor y esperanza como la vida de Jesús había desplegado.

El Dios Abba, Todo misericordia y cuidado que Jesús les había revelado las empujó, más allá de toda lógica, a ponerse en marcha para ungir aquel cuerpo roto por amor y fidelidad a la Buena Noticia de Dios con los y las más insignificantes y excluidas

El Evangelio de este domingo narra esta experiencia desde el sobresalto de María Magdalena ante la tumba vacía y su anuncio, pero progresivamente va dando el protagonismo no a ella, sino al papel de los varones que lo confirman. 


Del mismo modo la iglesia ha ido reproduciendo y lo sigue haciendo, la invisibilidad y la subalternidad de las mujeres, pese a que es inimaginable hoy en el mundo una iglesia sin el papel activo de las mujeres en ella,

La Pascua de Jesús nos urge a hacerlo todo nuevo y con la ayuda de su Ruah a alumbrar una nueva iglesia construida sobre el cimiento de su cuerpo encarnado y resucitado también en los cuerpos rotos de las mujeres por la pobreza y la violencia patriarcal y donde nadie quede excluido por su condición, de género, clase, sexo, raza.

¿En qué medidas nuestras comunidades somos sensibles a los gritos y los anhelos más profundos de las mujeres que claman liberación, sanación, justicia?

¿Reconocemos hoy entre nosotros y nosotras a las nuevas Magdalenas, Marías, Juanas Salomes? ¿Qué buena noticia y a que cambios nos urgen para resucitar la iglesia?.



Pepa Torres Pérez

viernes, 12 de noviembre de 2021

Comentario al Evangelio del Domingo 14 de Noviembre ( Mc 13, 24-32)

 EL FUTURO ES AHORA, EL FUTURO ES HOY (Mc 13,24-32)

El evangelio de este domingo tiene profundas resonancias apolíticas. Está integrado en una secuencia que algunas y algunos exegetas denominan el “pequeño apocalipsis de Marcos”. El género apocalíptico se desarrolla en contexto de grandes crisis y dificultades y tiende a reflejar un fuerte dualismo: la lucha del bien contra el mal en contextos y tiempos límites en los que parece que la injusticia y la violencia están saliendo vencedoras y la vida es arrasada.

Desde un imaginario “catastrofista” el evangelio apunta a la esperanza y urge atención y responsabilidad con los signos más pequeños y cotidianos para señalar que el presente tiene futuro, porque Dios no abandona a la creación y la humanidad más herida, sino que esta incrustado en lo más profundo de ella como una potencia inédita que pide nuestra responsabilidad y atrevimiento, pero ¿qué puede decirnos este texto a los cristianos y cristianas de hoy?.

En estas últimas semanas estamos viviendo la COP 26 en Glasgow y las movilizaciones mundiales exigiendo justica climática frente a la situación de alerta roja que sufre la vida en el planeta. También estamos viviendo las consecuencias del colapso denunciado desde hace décadas por los y las ecologistas y sus consecuencias en la crisis de los abastecimientos de materias primas, a la vez que el covid y la pandemia del hambre y las guerras siguen haciendo estragos en los sures del planeta.

Estamos inmersas en pleno corazón del Antropoceno, o como otros prefieren llamar del Capitalozeno, es decir una nueva era en la que la humanidad se ha convertido en una fuerza geológica autodestructiva, bajo el prisma del capitalismo. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el agotamiento de los recursos naturales nos abocan a una situación catastrófica, a la vez que el margen del que disponemos para acometer cambios estructurales que mitiguen el colapso es cada vez más corto.

En el año 2020 más de 82 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus países de origen como consecuencia de la violencia política y armamentística, y de los desastres ecológicos En España hay más de 30.00 personas solicitantes de asilo a la espera de encontrar una alternativa a la pesadilla que a día de hoy son sus vidas. En esta realidad apocalíptica somos urgidas y urgidos no a la esperanza ingenua, sino a la esperanza comprometida, a estar atentas y atentos a los pequeños signos que en medio de los escombros de esta civilización señalan que hay otras formas de vida y estilos de relación y organización de lo común, más allá del individualismo y de la escisión con la naturaleza y su explotación. Personas y colectivos que nos recuerda que es posible tener vidas que merecen la alegría y la esperanza de ser vividas, vidas que inauguran una nueva era, un tiempo emergente que hay que forzar, al modo de Jesús de Nazaret, poniendo en el centro el cuidado
, empezando por la humanidad y la creación más vulnerada.

“Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, decid que el verano esta acerca, pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que Él está cerca, a la puerta”. Es tiempo de metanoias profundas desde lo más íntimos y personal a lo más estructural. Es tiempo como dice el papa Francisco de “un cambio de rumbo”. El futuro es ahora, el futuro es hoy.









 

domingo, 15 de agosto de 2021

15 de Agosto : Asunción de María. Comentario al Evangelio: Lc 1, 39-56


El evangelio de la liturgia de este día es la Visitación y el Magníficat. María se abre a la Buena Noticia de Dios en su vida. De la perplejidad y el temor pasa a la disponibilidad y la confianza. María es a la vez que la madre y educadora de Jesús, su discípula. Con Él conoce el misterio del reino y se adentra en su realización histórica, lo cual hace de ella una mujer siempre en camino, solidaria y en permanente desinstalación. María es la mujer del fiat, pero su sí, no fue un sí neutro ni ingenuo, sino que conllevó muchos noes. El Magnificat no es un canto de sumisión sino de esperanza y rebeldía comprometida por otro mundo posible. María en su pequeñez se hace disponible a la acción del Espíritu para dar a luz a Dios en el mundo. Su prima Isabel, la madre del profeta Juan Bautista es testigo y cómplice con ella de esta esperanza. A ambas la fe las ha hecho fecundas. En la fiesta de la Asunción la iglesia reconoce a María como la primera creyente, madre y discípula incondicional de su Hijo y por eso a su lado para siempre en la plenitud del Reino.

jueves, 6 de agosto de 2020

Comentario al Evangelio. 7 de Agosto 2020

Ganar la vida  (Mt 16, 24-28)

El proyecto de Jesús es alternativo al sistema dominante y sus valores. Ganar la vida desde la lógica del Evangelio no es obedecer las consignas que desde él se nos ofrecen: tanto tienes tanto vales, consumo luego existo, o sálvese quien pueda. Para Jesús ganar la vida es ponerla a disposición del proyecto del Reino, descubrir la felicidad del compartir y la entrega gratuita. No es guardarla como una propiedad privada centrada en uno o una misma y su pequeño mundo de intereses narcisistas, sino la búsqueda y el compromiso por los bienes comunes. Ganar la vida desde esta lógica implica asumir el conflicto que estas opciones plantean como le sucedió al mismo Jesús, es decir, estar dispuestos a perderla.

domingo, 3 de mayo de 2020

Comentario al Evangelio.4 de mayo


 Dar la vida para recobrarla de nuevo (Jn 10, 11- 18) 

El sentido de la vida de Jesús es que la vida lo sea en abundancia para todos y todas y eso sólo es posible desde la opción por los últimos y últimas. La universalidad para ser incluyente ha de empezar desde ahí. Ese es el sentido y el misterio también de la vida cristiana: Lo que no se da se pierde. El amor es fuente de regeneración de vida en uno mismo y en los demás. Pero este amor entregado en el tajo de lo cotidiano, como el de Jesús, para que sea en verdad gratuito y fecundo, ha de nacer de la propia libertad y ser una decisión consciente, de manera que nadie nos quite la vida, sino que la entreguemos voluntariamente.

sábado, 2 de mayo de 2020

Comentario al evangelio. Domingo 3 de Mayo

El buen pastor (Jn 10, 1-10)

El símbolo del pastor quizás se ha quedado desgastado en la cultura suburbana, pero referido a Jesús expresa su opción incondicional por aquellos y aquellas a quienes conoce en profundidad y ama más que a su vida misma. No se trata de unos pocos elegidos, sino de la humanidad entera, anhelante de comunión en un mundo quebrado por la violencia, el desamor, y la injusticia. Pero para ello hay que abrirse a la novedad radical que plantea. Nuestros ambientes están ávidos de humanidad y de reconciliación en situaciones donde frecuentemente el fin justifica los medios y las personas son utilizadas al servicio de los intereses económicos, ideológicos, etc. Jesús es la puerta de acceso a unas relaciones y un mundo donde la gratuidad, la confianza, la lealtad son posibles y en ello apuesta su vida. ¿En que nos reta a nosotros y a nosotras hoy como comunidades cristianas esta apuesta?.

viernes, 1 de mayo de 2020

Comentario al Evangelio.2 de mayo

Palabras de vida eterna (Jn 6,60-69)

El Evangelio somete a crisis los esquemas exitosos de los seguidores y seguidoras de Jesús. Por eso muchos le abandonan y se resisten a su anuncio. Pero no por ello descafeína el mensaje. Actúa desde una libertad radical que le otorga la experiencia de saberse amado y sostenido por Dios para llevar a cabo su proyecto, aunque ello conlleve abandonos y pérdidas. 

Jesús pregunta también a sus más íntimos por su incondicionalidad y es Pedro quien le contesta: ¿Adónde iremos?, sólo tú tienes palabras de vida eterna. Aun con dudas y resistencias en él puede mucho más la seducción por Jesús y el reino, que sus propias inseguridades y miedos. 

En nuestra propia historia también podemos reconocer estas crisis, que a menudo son oportunidades para el crecimiento y la maduración de nuestra fe, desnudándola de falsas seguridades. Cuando de verdad se ha experimentado el encuentro liberador con Jesús y su mensaje difícilmente otras palabras u ofertas de sentido pueden colmarnos.

jueves, 30 de abril de 2020

Comentario al Evangelio. 1 de Mayo


Jesús se ofrece como alimento (Jn 6, 52-59) 

Comer la carne de Cristo y beber su sangre no es un acto de canibalismo sino de identificación con Jesús y su proyecto, hacerse uno con Él y con la voluntad de su Abba. Por eso la Eucaristía no puede ser nunca una evasión sino compromiso y envío agradecido. Por eso el lenguaje del Evangelio es una Buena Noticia exigente, no alienadora ni cómoda, sino con una profunda capacidad de desinstalación. De ahí la reacción de los discípulos en el texto. Por eso el seguimiento de Jesús no es una cuestión de sólo empeño o voluntad, sino de Gracia, de abrirnos con confianza y abandonarnos a su Espíritu porque es Él el que nos da la vida y nos capacita más allá de nuestras propias fuerzas.

martes, 28 de abril de 2020

Comentario al Evangelio.29 de abril 2020

Jesús, revelación del sueño de Dios en la historia (Jn 6, 35-40)

Jesús es la revelación del sueño de Dios en la historia, su voluntad hecha gesto y palabra concreta y cotidiana. Por eso adentrarnos en el conocimiento de Dios es adentrarnos en el conocimiento interno de Cristo para que toda nuestra vida, nuestras opciones y prácticas queden impregnadas de Evangelio. Jesús es nuestra vía de acceso a Dios y no quiere que nadie se quede fuera del abrazo y la misericordia de su Abaa. Esta Buena Noticia es la que somos urgidos y urgidas a anunciar como iglesia y a hacerlo en el lenguaje de la gente más sencilla de nuestros ambientes con palabras y gestos que sean inteligibles hoy. Jesús nos busca hasta el último de nuestros recovecos interiores y hasta la más extrema periferia. Él no da nada ni a nadie por perdido. La voluntad de su Abaa es la reconciliación y la comunión. Como iglesia esta ha de ser también nuestra tarea. 

sábado, 25 de abril de 2020

Comentario al Evangelio. 26 de Abril

De la decepción a la desinstalación y la fe (Lc 24,13-35) 

La decepción de los de Emaús ante la muerte de Jesús les impide inicialmente reconocer que es el mismo el que va a su lado como compañero de camino. Su conversación les mantiene distraídos porque les ancla más en un pasado, donde sus expectativas han fracasado, que, en el presente, donde el Señor de la Vida quiere salirles al paso. Sólo cuando Jesús se pone a interpretar con ellos las Escrituras y sobre todo en la fracción del pan, es cuando reconocen la presencia viva de Jesús que les hace arder el corazón y les remite a la comunidad y a una misión. También nosotros y nosotras podemos padecer el síndrome de los de Emaús, estar más en el dolor por el fracaso de nuestras expectativas ante la realidad que en el reconocer las señales de nueva vida que existen también en nuestros ambientes. El mejor antídoto contra este síndrome es ayudarnos como comunidades a hacer lectura creyente de la realidad, que va siempre más allá de los datos meramente sociológicos o empíricos y sobre todo compartir y repartir el pan de la vida con quienes nos vamos encontrando por el camino de la vida y nos urgen a desinstalarla.

Comentario al Evangelio.25 de Abril

Proclamad la Buena Nueva a toda la creación 
(Mc 16,15-20) 

El encuentro con el Resucitado aunque es una experiencia que acontece en el marco de la comunidad nos lleva mucho más allá de ella. La iglesia nace para servir al mundo no a sí misma y en esa diaconía la universalidad es una sus características fundamentales. La Buena Nueva del Evangelio lo es también para toda la creación por eso nuestra concepción y práctica de la misión hoy ha de estar comprometida, como nos señala el papa Francisco, con la ecología integral (LS 137). La salvación de Cristo afecta a toda la comunidad cósmica. Los seres humanos formamos parte de ella y necesitamos recuperar la conciencia de esa interdependencia. En esa misión no estamos solos sino que El espíritu del Resucitado nos compaña y nos “empodera” ensanchando nuestras capacidades y dones.

jueves, 23 de abril de 2020

Comentario al Evangelio. 24 de Abril

Lógica del don (Jn 6, 1-15)

Este texto tiene su paralelo en Mc 6, 35-36. Sin embargo, en esta versión es Jesús y no los discípulos, el primero en captar la necesidad de la gente y su hambre, que va mucho más allá de las necesidades materiales, pues con este relato se inicia en Juan la presentación de Jesús como el pan de vida. El texto evoca la figura de Moisés dando de comer al pueblo en el desierto, para señalar que Jesús es más que un profeta. Mientras Felipe aborda la situación desde la pura materialidad y la lógica del dinero, Jesús rompe con ella presentando la del compartir. Felipe se sitúa en una lógica capitalista mientas que Jesús lo hace desde la del don y la gratuidad, invitando a poner en circulación los bienes y las capacidades que Dios ha dado a cada persona, de manera que nadie se las reapropie para su exclusivo beneficio. Sólo así,  desde el hacernos cargo, entre todos y todas de las carencias propias y ajenas podremos hacer posible la fraternidad en el mundo. Se trata de compartir y repartir lo que somos y tenemos para que haya vida en abundancia para todos y todas,  como hizo Jesús.

lunes, 20 de abril de 2020

Comentario al Evangelio. 21 de abril


 El Espíritu, fuente de conocimiento y regeneración 
 ( Jn 3, 5ª. 7b. 15) 

Las transformaciones más profundas del ser humano no nacen del conocimiento de la ley o las tradiciones, como le sucede a Nicodemo, sino del conocimiento interno de Cristo y de su Espíritu. Lo que salva al ser humano de la desesperación o de las dinámicas de muerte en nuestro mundo no es la erudición, sino hacer experiencia interna del Amor. El Amor nos hace partícipes de la Resurrección porque quien ama vive para siempre. El testimonio cristiano es siempre un testimonio del Amor y no de saberes abstractos y desencarnados. Es también siempre un testimonio en plural pues brota de una comunidad de fe que lo proclama: “De lo que sabemos hablamos, de lo que hemos visto damos testimonio” (v 11).

domingo, 19 de abril de 2020

Comentario al Evangelio.20 de Abril


 ¿Es posible nacer de nuevo? (Jn 3, 1-8)
El Evangelio dota de un sentido nuevo y esperanzador a la propia existencia pero requiere una sensibilidad abierta para captarlo. El personaje de Nicodemo representa este deseo de abrirse a Jesús, aun con la conciencia del peso de aprendizajes, hábitos, y creencias que constituyen una gran dificultad para hacerlo. La conversión es planteada como un nacer de nuevo que es obra del Espíritu en el corazón humano. Conlleva más un dejarse hacer, una pasividad receptiva y agradecida que un activismo voluntarista. La Pascua nos abre al Misterio del Espíritu del Viviente en nuestro mundo que nos urge con su aliento a re-nacer y hacer re-surgir la vida desde el amor y la esperanza contra toda desesperanza desde los gestos más cotidianos.