https://deverdaddigital.com/la-sexualidad-es-una-asignatura-pendiente-en-la-iglesia/
Una red de mujeres que nos sentimos convocadas por la vivencia de la espiritualidad ignaciana pensada y vivida con perspectiva de género y a la luz de nuevos paradigmas teológicos.
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martes, 4 de enero de 2022
domingo, 12 de diciembre de 2021
Ritual : Trenzando la esperanza para resistir juntas
Con este ritual de vida iniciamos el espacio virtual CONVERSACIONES Y RITUALES ENTRE MUJERES IGNACIANAS. Inscríbete en https://us06web.zoom.us/j/87011438483
domingo, 24 de octubre de 2021
Ecofeminismo y Sostenibilidad. I Sesión del VI Seminario Mujeres en diálogo
https://www.youtube.com/watch?v=UcuQtCv4THY
domingo, 22 de agosto de 2021
Tras las huellas de Sophia: Kochurani Abraham
La teología feminista india, Kochurani Abraham, que fue "miembra" de nuestra Red el tiempo que vivió en España nos comparte sus reflexiones a través de esta convocatoria en "Tras las huellas de Sophia", no tiene desperdicio. Gracias Kochurani por tu teología valiente y comprometida.
domingo, 8 de agosto de 2021
Yada 2021: Enraizadas en el árbol de la vida con nueva lucidez
VARIANTE DEL SALMO 1
Dichosa la mujer que vive en dinámica de discernimiento
ante las innumerables encrucijadas de la vida,
la que no se deja seducir por la apariencia ni el éxito fácil,
ni la superficialidad de los ambientes,
ni vive respondiendo a las expectativas
da su interioridad
y vive atenta a los signos de los tiempos,
personalizando lo que vive.
-Dichosa la que orienta su vida hacia el reino
y canaliza todas sus energías,
todos sus deseos y toda su realidad
a hacer del mundo un banquete
donde los excluidos y excluidas
se sientan a la mesa en los primeros puestos.
-Esta mujer será como un árbol plantado junto a corrientes de agua,
que da a su tiempo el fruto y jamás se pone mustio su follaje,
un árbol resistente,
que crece hacia afuera en brotes de nuevas ramas,
y crece hacia dentro extendiéndose por sus raíces,
cuando aparentemente se consume.
-Dichosa la mujer que sabe elegir,
que vive con oído atento al murmullo de los empobrecidos y empobrecidas.
Dichosa la mujer que hace de su vida un éxodo
en busca del Dios escondido en la historia,
porque Él-Ella la precederá en todos los caminos
y hará de su vida una vida fecunda y plena para siempre.
ante las innumerables encrucijadas de la vida,
la que no se deja seducir por la apariencia ni el éxito fácil,
ni la superficialidad de los ambientes,
ni vive respondiendo a las expectativas
da su interioridad
y vive atenta a los signos de los tiempos,
personalizando lo que vive.
-Dichosa la que orienta su vida hacia el reino
y canaliza todas sus energías,
todos sus deseos y toda su realidad
a hacer del mundo un banquete
donde los excluidos y excluidas
se sientan a la mesa en los primeros puestos.
-Esta mujer será como un árbol plantado junto a corrientes de agua,
que da a su tiempo el fruto y jamás se pone mustio su follaje,
un árbol resistente,
que crece hacia afuera en brotes de nuevas ramas,
y crece hacia dentro extendiéndose por sus raíces,
cuando aparentemente se consume.
-Dichosa la mujer que sabe elegir,
que vive con oído atento al murmullo de los empobrecidos y empobrecidas.
Dichosa la mujer que hace de su vida un éxodo
en busca del Dios escondido en la historia,
porque Él-Ella la precederá en todos los caminos
y hará de su vida una vida fecunda y plena para siempre.
viernes, 15 de enero de 2021
EL AMOR SE LLAMA CUIDADO Y PASA POR LOS CUIDADOS
La crisis del covid es también un tiempo de Kairós que nos desvela la urgencia porque el cuidado este en el centro de la vida, la espiritualidad, la economía , la política y no el gran olvidado en todas ellas. Voy a adentrarme en el tema CUIDADOS desde mi experiencia.
En mi infancia, crecí bajo los cuidados de dos “superwomans” que sacaban 26 h a las 24 que tiene el día y que a la edad de 8 años nos integraron a ese ranking de los cuidados. Me pregunto ahora que mi nieta tiene esa edad, ¿Qué podíamos hacer con esos años? Pue si, llevar a pasear al tío Domingo, que había quedado ciego, llevar algo calentito a papá al campo, lo mismo a la tía al rio, vendar las úlceras varicosas de mamá y un largo etc… que me enseñó que en el cuidado hay una relación-intercambio, entre el que cuida y el que es cuidado, que deja visible la Ternura y la Dureza en las distintas situaciones que vivimos. Aprendí que los cuidados eran “cosa de mujeres”, dado por hecho, integrados en lo cotidiano e invisibilizados. Todos los roles estaban marcados a fuego. ¿Dónde tenían estas mujeres sus espacios de ocio? Los tenían en sus jornadas “de colada” en el rio, en el taller de costura, de camino al campo, en la iglesia, eran los lugares donde contaban sus “cuitas”, entretejían los sueños y sanaban las emociones. Se cuidaban entre ellas.
Eran los años 60 y yo no había oído hablar del Feminismo, pero Si tenía claro que las mujeres debíamos tener espacios propios, dentro y fuera del hogar, tiempo para nosotras y que debíamos aprender a desprendernos de toda “la carga” de responsabilidad familiar, sin sentir ninguna culpa. Decidí estudiar Enfermería, de la que ya tenía interiorizada la atención, la observación, el sufrimiento, la alegría, la amenaza, el miedo, los deseos. Así que aprendí las técnicas y fui feliz, tremendamente feliz y dolorosamente feliz al desarrollarlas con los enfermos en el “hospital de campaña”. Eran cuidados profesionales que me permitieron hacer experiencia del dolor ajeno y hacerlo propio, aplicándome en mi proceso de cáncer, lo que tantas veces les había dicho a los niños: “Escucha a tu cuerpo, Saca lo que te preocupa, Confía en el equipo, Agradece la vida y los cuidados”. Cuidar es gestionar y atender diariamente la vida y la salud, hacernos cargo del bienestar físico y emocional del propio cuerpo y el de los otros y otras, porque somos Vulnerables e Interdependientes.
Y yo ¿Me cuido? ¿Me llevo bien con mi cuerpo? ¿Acepto su funcionalidad, en este, que es mi momento? ¿Miro de frente mis miedos para poder abordarlos? ¿Cuáles son “mis nutrientes”? Lectura, escritura, cine, música, un paseo por la naturaleza, ejercicio, un café con amigas, oración-contemplación…
Y ¿Cómo llevo la Escucha, el Silencio, el Dolor del otro, sus Gritos de queja…? ¿Puedo acogerlos y sostenerlos? Porque esto es el cuerpo de los Cuidados. (Esto, y un masaje capilar para distender una tensión, un abrazo que calma un llanto, una sonrisa de complicidad ante un avance, una palabra de ánimo, una quedada, un café…)
En este tiempo de pandemia hemos visto como se resentían muchos cuerpos:
Los cuerpos dolientes (los pacientes de las Ucis y su soledad, los hacinados en pasillos, los abuelitos con su soledad y sus miedos, aquellos que no han sido atendidos por distintas causas). El cuerpo familia: destrozados por no poder visitarlos, acompañarlos, acariciarlos ni despedirlos. El cuerpo de trabajadores imprescindibles (que se han multiplicado para que no nos faltara de nada). El cuerpo social: que viendo la precariedad de muchas familias, ha sabido organizarse en los comedores de barrio, en las asociaciones, en las parroquias… El cuerpo vecinal: que hemos necesitado “respirar” y ponernos cara y nombre, en el tiempo de los aplausos. El cuerpo de la cultura: que nos ha regalado sus espacios, su música y su arte. El cuerpo narcisista: centrados en su ego y su buen vivir. Muchos cuerpos de migrantes sin trabajo, sin dominio del idioma, cuidando a su vez a otros migrantes. Cuerpos de mujeres “atrapadas” en sus cocinas, que llevan sobre sus hombros los cuidados familiares, a veces, hasta de su maltratador. ¡Cuerpos violentados…! Otros cuerpos que viven en la precariedad o la indigencia, nuevos pobres, jóvenes madres cargando con su hijos, que hacen cola en el banco de alimentos. Hemos visto las grietas de nuestra Sanidad desmantelada, de las estructuras políticas y eclesiales que no laten al ritmo de las necesidades…
¿Quién debe asumir la ardua tarea de los cuidados?
Son los gobiernos los que tienen que hacer políticas públicas de cuidados de calidad, en Sanidad, Educación, Servicios Sociales y dotarlas de medios para que lleguen a todas y todos. ¿Y nosotras? Nosotras exigir que se cumplan y además rebajar el nivel de autoridad de ese “buen hacer” que aprendimos y consensuarlo y compartirlo con los convivientes, haciendo inclusivos los cuidados. Llevarlos a pie de calle, ahí donde hacemos la vida y humanizarlos para el buen vivir. Hemos de des-feminizar los cuidados y agradecer a las mujeres que desde el Feminismo con sus proclamas, o la Teología feminista con sus escritos y acompañamiento, han ido despertando nuestras conciencias y deseos de disfrutar espacios y tiempos de calidad y hacerlos nuestros. Agradecer también los esfuerzos de las nuevas masculinidades, hombres que tras largo proceso, valoran los cuidados y quieren ejercerlos en igualdad.
Comparto la vida con vosotras desde el 2011, mujeres que en el ir tejiendo la Red Miriam, hemos orado la vida, aullado, compartido, reído, nos hemos acuerpado y hemos crecido en saberes y amores, soltando también alguna amarra que nos impedía volar. Y hoy me pregunto ¿Cómo sostener en estos momentos tantos vínculos que teníamos trenzados? Hemos aprendido a tele-trabajar, a relacionarnos por videoconferencia, a meterle fuego al wasapp, pero…no hay nada que supla el hacernos presentes, los encuentros, las miradas, los abrazos, compartir “algo” en una mesa…
Y me pregunto y os pregunto, ¿Dónde encuentro la fuerza y las ganas para afrontar cada día? ¿En quién me sostengo? ¿Cómo podemos sostenernos las unas a las otras?
Queridas, quedan muchos sueños rotos en este 2020, muchos duelos por hacer, mucho trabajo por acompañar y mucha Esperanza y Alegría por recuperar. Sigamos Cuidándonos unas a otras y agradezcamos al Dios de la vida el Amor con que nos cuida.
viernes, 11 de diciembre de 2020
Comentario al Evangelio: Mt 11,16-19
La sabiduría se
acredita por las obras (
Jesús queda afectado por la resistencia al rechazo de la novedad del Reino y sus valores. Pero se mantiene terco en su anuncio, a la vez que denuncia la cerrazón de las conciencias y desenmascara los pretextos y excusas con que se justifica. El Evangelio remite siempre a la vida, a lo concreto y cotidiano porque su sabiduría no es gnóstica, sino encarnada. No se acredita con teorías ni discursos, ni siquiera con intenciones, sino con los hechos, con la honestidad con lo real, con la fidelidad a lo concreto y al milagro de la vida que resiste y alienta desde lo más vulnerable. Cómo comunidades cristianas ¿cuáles son nuestra excusas más habituales y resistencias para acoger esta lógica desconcertante del Reino?.
miércoles, 7 de octubre de 2020
Pandemia y teología feminista
La teóloga Ivone Gevara nos presenta una perspectiva interesante para reflexionar y sacar consecuencias pràxicas . No te la pierdas
viernes, 22 de mayo de 2020
viernes, 15 de mayo de 2020
Comentario al Evangelio.16 Mayo
Seguir la misma suerte que Jesús ( Juan 15,18-21)
La invitación que nos hace Jesús a seguirle es una provocación a nuestra libertad que conlleva consecuencias. El Evangelio tiene la capacidad de transformar el corazón y la vida. Su mensaje de fraternidad e inclusión es percibido como amenazante para quienes construyen su bienestar sobre el olvido del sufrimiento de las víctimas. Jesús denuncia toda práctica religiosa o social que legitima la exclusión e inaugura un nuevo orden sin primeros ni últimos. Por eso su vida es memoria peligrosa y crítica frente a toda forma de dominación e injusticia. Por eso creer en Él y practicar el Evangelio no nos asegura la vida, sino que nos la desinstala profundamente y nos lleva a estar dispuestos y dispuestas a correr su suerte.
sábado, 9 de mayo de 2020
Comentario al Evangelio. 9 de Mayo
Creer en Jesús es hacer sus obras (Jn 14, 7-14)
La fuente del hacer y el decir de Jesús es Dios mismo, su voluntad. De ahí brota su radical confianza y libertad. Por eso sus palabras son verdaderas y remiten a gestos y acciones liberadoras que son Buena Noticia para las personas más olvidadas y excluidas. Jesús es la ternura y la misericordia de Dios en acción. Creer en Él es reproducir sus obras, con la ayuda del Espíritu, que más que a imitar o repetir esquemas mueve a la creatividad y a la novedad del amor en cada contexto y situación. ¿Dónde reconocemos hoy como comunidades cristianas las obras del amor en nuestros ambientes y que rostro de Dios nos revelan?.
lunes, 4 de mayo de 2020
Comentario al Evangelio.5 de mayo
Las acciones liberadoras dan testimonio de Jesús (Jn 10,22-30)
La fiesta de la dedicación del Templo (Hanukkah) tenía un fuerte carácter sacral pues con ella se recordaba la consagración del altar y la nueva consagración del templo por parte de los Macabeos tras los años de profanación durante la dominación siria (164 Ac). En este contexto Jesús va a proclamar que son las obras y no los ritos las que dan testimonio de Dios y que las suyas proceden de su identificación con la fuente de todo Amor que es su Abaa, lo cual escandaliza a los hombres de la Ley. La vivencia del Evangelio no se concreta en ideas, ni en intenciones, sino que remite siempre a la projmidad, a lo concreto, a un estilo de vida identificado y sostenido en un Amor que se hace carne, mundo, historia. La fe se ejercita, se practica en el ejercicio de la solidaridad la justicia y la inclusión porque Dios es Amor
La fiesta de la dedicación del Templo (Hanukkah) tenía un fuerte carácter sacral pues con ella se recordaba la consagración del altar y la nueva consagración del templo por parte de los Macabeos tras los años de profanación durante la dominación siria (164 Ac). En este contexto Jesús va a proclamar que son las obras y no los ritos las que dan testimonio de Dios y que las suyas proceden de su identificación con la fuente de todo Amor que es su Abaa, lo cual escandaliza a los hombres de la Ley. La vivencia del Evangelio no se concreta en ideas, ni en intenciones, sino que remite siempre a la projmidad, a lo concreto, a un estilo de vida identificado y sostenido en un Amor que se hace carne, mundo, historia. La fe se ejercita, se practica en el ejercicio de la solidaridad la justicia y la inclusión porque Dios es Amor
viernes, 1 de mayo de 2020
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